Se localiza en la región Norte de México, donde impera el clima seco, con lluvias en verano. Poseedora de una gran herencia cultural, que engloba a sus tradiciones y a su rica gastronomía, esta entidad ofrece magníficos escenarios naturales, enmarcados por montañas y desiertos ideales para practicar actividades de aventura como la caminata, además de disfrutar de la flora y la fauna, como las Reservas de La Michilía y Mapimí, así como la misteriosa Zona del Silencio, donde muchas personas aseguran que ocurren todo tipo de fenómenos físicos y paranormales. Cerca de ahí, en las grutas de la sierra del Rosario, y en el llamado Espinazo del Diablo, podrá practicar el espeleísmo; en la cascada de El Saltito podrá acampar o bien, admirar su espectacular caída de agua de más e 20 m de altura, mientras que en la Presa Guadalupe Victoria podrá pescar en medio de un entorno boscoso.

En la Ciudad de Durango, su capital, engalanada con bellos edificios civiles y religiosos como la Catedral, el Templo de Santa Ana o la Casa del Conde de Suchil, podrá presenciar la “Feria Nacional de la Ciudad de Durango”, una de sus festividades más importantes, la cual conmemora la fundación de la Ciudad, con danzas de “Matachines”, música de rondallas y polkas, el baile regional por excelencia. En sus mercados podrá adquirir las típicas artesanías de la zona, como cerámica, textiles de lana, bordados de pita y diferentes artículos hechos con fibras vegetales, elaboradas por los indígenas tepehuanos.