El estado de Hidalgo cuenta ahora con tres Pueblos Mágicos, Huasca de Ocampo, Real del Monte y Mineral del Chico.

El Municipio Mineral del Chico en el estado de Hidalgo fue declarado Pueblo Mágico número 42 del país. Con esta distinción Hidalgo consigue su tercer nombramiento por parte de la Secretaría de Turismo federal.

Gloria Guevara Manzo, secretaria de Turismo federal, entregó la tarde del martes al gobernador de Hidalgo, José Francisco Olvera, la constancia que acredita al municipio de Mineral del Chico como Pueblo Mágico.

El estado de Hidalgo cuenta ahora con tres Pueblos Mágicos, Huasca de Ocampo, Real del Monte y Mineral del Chico, de este último el gobierno hidalguense señala que es un “lugar donde los visitantes simplemente se enamoran.

Ahí se encuentra el Parque Nacional del Chico, por lo que su atractivo no sólo reside en el pintoresco del pueblo, sino también en la inigualable belleza de sus alrededores y las actividades que se pueden desarrollar”.

Hidalgo posee una gran biodiversidad en la que convergen distintos climas y ecosistemas, lo que lo hace ser un destino muy atractivo para el turismo de naturaleza al contar con cuatro áreas naturales protegidas federales y siete estatales, dijo la funcionaria federal.

La zona arqueológica de Tula es muestra de ello, ofrece al mundo los vestigios de la admirable cultura Tolteca.

El gobernador José Francisco Olvera agradeció la distinción e invitó a los turistas nacionales y extranjeros a conocer sus atractivos turísticos.

¿Qué es?

Un Pueblo Mágico es una localidad que tiene atributos simbólicos, leyendas, historia, hechos trascendentes, cotidianidad, en fin magia que emana en cada una de sus manifestaciones socio – culturales, y que significan hoy día una gran oportunidad para el aprovechamiento turístico, señala en su portal la Secretaría de Turismo.

Los objetivos del Programa Pueblos Mágicos tienen alcances muy amplios, entre otros, resaltar el valor turístico de localidades en el interior del país, para estructurar una oferta turística innovadora y original, que atienda una demanda naciente de cultura, tradiciones, aventura y deporte extremo en escenarios naturales, o la simple, pero única cotidianidad de la vida rural.