Santa Prisca es una parroquia ubicada en Taxco, Guerrero. La obra comenzó el 23 de febrero de 1751 y concluyó el 3 de diciembre de 1758. La consagración del templo fue hecha por el Arzobispo de Manila, Manuel Antonio Rojo del Río Lubián y Vieyra, el 15 de marzo de 1759, y fue dedicado a la Inmaculada Concepción. Como patronos fueron elegidos Santa Prisca y San Sebastián, santos mártires del cristianismo, sacrificados en el siglo III. La construcción fue financiada por don José de la Borda, prominente empresario minero del siglo XVIII.

Santa Prisca

Según Francisco de la Maza, es “El ejemplo más completo del barroco mexicano… La única obra, entre las grandes creaciones del siglo XVIII, que permanece intacta y que fue terminada en la época en todos sus detalles”. Sus fachadas talladas en cantera rosa, sus formas de rico diseño, así como sus esbeltas y armoniosas torres, hacen de Santa Prisca un ejemplo muy especial del barroco churrigueresco mexicano, ya que sus creadores no se ajustaron a ninguna modalidad en particular, sino que combinaron libremente elementos, formas y soluciones, de diversas directrices barrocas logrando una obra única.
El hecho de haber sido alzada en tan poco tiempo le da uniformidad en el estilo, característica que la mayor parte de los templos del mundo le envidiarían de poseer conciencia.